Durante años el trabajo estuvo del lado de la investigación: recorridos, registros, publicaciones. Todo eso importa, y casi nada de eso se ve.
Ectotermia es la puerta. Un lugar donde alguien que nunca ha visto de cerca una rana de cristal la ve, y donde una pregunta puede hacerse en voz alta sin que suene tonta.
La cadena que perseguimos es corta y no tiene atajos: conocer, comprender, valorar, conservar. Nadie protege lo que no le importa, y a nadie le importa lo que nunca vio.